domingo, 17 de mayo de 2009

Muere Benedetti

.


.
Hoy en el café Brasil, en un homenaje al poeta Jaime Sabines,
.


Tu nombre.
Trato de escribir en la oscuridad tu nombre.

Trato de escribir que te amo.
Trato de decir a oscuras todo esto.
No quiero que nadie se entere,
que nadie me mire a las tres de la mañana
paseando de un lado a otro de la estancia,
loco, lleno de ti, enamorado.
Iluminado, ciego, lleno de ti, derramándote.
Digo tu nombre con todo el silencio de la noche,
lo grita mi corazón amordazado.
Repito tu nombre, vuelvo a decirlo,
lo digo incansablemente,
y estoy seguro que habrá de amanecer.
.
nos enteramos de la muerte de Benedetti.
.
Las palabras
.
No me gaste las palabras
no cambie el significado
mire que lo que yo quiero
lo tengo bastante claro
.
si usted habla de progreso
nada más que por hablar
mire que todos sabemos
que adelante no es atrás
.
si está contra la violencia
pero nos apunta bien
si la violencia va y vuelve
no se me queje después
.
si usted pide garantías
sólo para su corral
mire que el pueblo conoce
lo que hay que garantizar
.
no me gaste las palabras
no cambie el significado
mire que lo que yo quiero
lo tengo bastante claro
.
si habla de paz pero tiene
costumbre de torturar
mire que hay para ese vicio
una cura radical
.
si escribe reforma agraria
pero sólo en el papel
mire que si el pueblo avanza
la tierra viene con él
.
si está entregando el país
y habla de soberanía
quién va a dudar que usted es
soberana porquería
.
no me gaste las palabras
no cambie el significado
mire que lo que yo quiero
lo tengo bastante claro
.
no me ensucie las palabras
no les quite su sabor
y límpiese bien la boca
si dice revolución.
.
Los poetas viven y llenan nuestras almas con sus palabras, con sus nombres. Salud por los dos grandes que llenan de poesía los espíritus y los engrandecen.

lunes, 27 de abril de 2009

Los amorosos guardan reposo

En medio de esta psicosis por la excesiva información que poseemos sobre la problemática que enfrenta nuestro país, entiendo mejor la entropía y el desorden de los sistemas. La falta de contexto en la información que se está manejando en los noticieros; así como la imposibilidad de entenderla, ya que hasta hace unos días era ajena para muchos ha provocado la aparición del pensamiento mágico exagerado.
.
Eso nos hace caer en la psicosis en donde se encuentran millones de mexicanos que ahora caminan con tapabocas y ojos saltones y asustados. No te saludan de beso, no te dan la mano (recuerdo un canto con el que jugábamos de niños y decía “o rey mudo yo te saludo con mis patas de zancudo”, ), no acuden a misa, en fin se mantienen expectantes a que aparezca un síntoma que les indique que tienen la enfermedad.
.
No nos queda más que creer, que las medidas que se están tomando sean las correctas, confiar en las autoridades, además de contribuir de forma sensata con las indicaciones que nos marquen, dejar de escuchar el canto de las sirenas que nos distraen de la información fiable y cuidar el bolsillo de los que se aprovechan de estos mementos.
.
Con todo esto recuerdo un texto de Ruy Pérez Tamayo “Textos no técnicos sobre ciencia”, en donde habla sobre el fracaso de la ciencia atribuyéndolo a la ética o falta de ella de algunos científicos o conocedores de la ciencia que hacían uso inadecuado de su conocimiento, espero o confío que la propagación del virus sea sólo un accidente y no algo premeditado; y además que también el virus se hubiera obtenido de algún experimento que tuviera otros fines y no sea provocado. Ups creo que mi mala interpretación de las notas periodísticas se encuentra dramatizada.
.
Lo siento por los amorosos que no podrán saludarse de beso, no podrán tocarse ni verse, por la carencia de huéspedes en los hoteles, en las bancas de las plazas públicas, quienes pacientemente los esperarán hasta que todo pase.
.
Espero que se encuentren bien y aprovechen estos momentos para leer o releer textos pendientes, escuchen buena música, y coman rico. A A A A ACHIU.

domingo, 1 de marzo de 2009

Noche de sobredosis

Reaccione ante la dulzura de una voz cantante y la melodía de un poema recitado delicadamente. Sin la formalidad del recinto teatral, la solemnidad de los eventos donde acostumbramos a leer y escuchar poemas Edel Juárez y Adrian Gil, nos sobrecargaron de palabras bien formadas que se balanceaban cadenciosamente en una noche impertinente.

El recinto invitaba al murmullo, una copa y hasta arrumacos al escuchar al poeta seguido de la voz y música de Adrian Gil. El concepto del concierto fue distorsionado por los asistentes quienes al escucharlos en informalidad comenzaron a alzar la voz al grado de deformar el sonido armónico del ambiente.


Lo que ocurrió esa noche, es el resultado de un fenómeno de simulación que se observa en círculos sociales que reúnen a personas con gustos similares. Cuando te integras a un grupo religioso, imaginas que las personas que encontrarás son personas interesadas en la religión. Así podremos mencionar grupos de cacería, de pesca, de golf, de fotógrafos, de gerontofílicas, incluso los grupos de amigas o compañeros se forman en torno a una aproximación de gustos, preferencias que pueden compartir desde el lenguaje, afectos y experiencias.


Entonces si acudes a un "Concierto poético" esperas coincidir con personas interesadas en la poesía y respetuosas de éste género. El lugar es un bar donde la etiqueta es la trova. En un lugar que tocan trova un concierto de poesía; era casi-casi ideal. Aquí viene la relatoría del evento.


Al llegar nos conducen a una mesa al centro del lugar rodeados de poca gente, llamaban la atención tres chicas de ropa demasiado pequeña, cabellos bien peinados y cada una con un color diferente: rubio, castaño y negro, rostro perfectamente maquillado, un colguije por aquí, un moño por allá, y como si su glamur no fuera poco traían un alboroto que era imposible no verlas.


Comenzó el concierto, el par de artistas agradecieron nuestra presencia y comenzaron la función. Canción y poema; esa sería la dinámica del concierto, entre una y otra nos hacían comentarios y contextualizaban sobre la poesía o la experiencia de cada canción y poema. Los comentarios de los escritores eran demasiado inteligentes para la minúscula… audiencia; incluyeron unos versos de Manuel Acuña, que nadie percibió.


Nos tuvimos que cambiar de lugar porque las personas que estaban detrás de nosotros no nos permitían escuchar los poemas, hablaban demasiado fuerte, así que mi escasa concentración provocaba imágenes mentales difusas entre los poemas de Edel y lo que le dijo el compañero de su amiga, que había escuchado, que había dicho su jefe de la mujer que estaba sentada detrás de mí.


Ya más cerca del estrado y lejos de la interesantísima conversación de la chamaca, pudimos disfrutar del resto del concierto. Me resultaba triste escuchar y ver como las palabras recorrían el lugar buscando donde meterse, ondeaban y se paseaban por el piso, tocaban las paredes, hacían círculos y piruetas para entrar en los oídos de los asistentes y como decía mi madre cuando era niña "por un oído te entra y por el otro te sale" así paseaban las palabras sin tocar algo dentro de las personas que las oían. Las palabras desconcertadas pasaban y pasaban insistían y nada. El lenguaje gíglico que usaron los artistas estuvo reducido a solo un grupo diminuto de personas.


Los creadores, recogieron una a una de las despreciadas letras, las echaron en sus libros, las escondieron en su guitarra, dejaron el ABC tras su silla vacía y sonrientes nos dijeron adiós. Me pareció pertinente pedir disculpas por aquello del qué dirán tan norteño, además de esas apariencias que tanto nos preocupan, dado a que uno de ellos viene de Cuba y el otro del norte de la Ciudad de México; no vayan a pensar que todos somos así. En la conversación me sorprendió la respuesta de Edel –hay que darles dosis y dosis de poesía hasta que se acostumbren- me dejó sin palabras y le contesté no sé qué cosa, pero ahora le completo la frase, - hasta que se vuelvan adictos y la tomen irresponsablemente a cada momento, hasta que no respiren, no vivan sin ella.


Al día siguiente mientras barría mi patio, pensaba aún por qué había sucedido eso, por qué ahí, por qué a ellos, y una pregunta recurría ¿qué hacían ahí? Simuladores; eso son. Personas que nos roban la identidad y la distorsionan, como si el unirse a un grupo los convirtiera en elementos. No por asistir a un recital de poemas te vuelves culto, no por escuchar trova serás más interesante; se trata, en todo caso, de saber disfrutar. A fin de cuentas, parecer no te hace pertenecer, el "ser" tiene que construirse.


P.D. NRDA a personas verdaderamente fanáticas de la poesía.



Ileana Cepeda.

viernes, 13 de febrero de 2009

La pirata coja.

.

“No soy una fulana

con la lágrima fácil,

de esas que se quejan sólo por vicio.

Si la vida se deja yo le meto mano

y si no aún me excita mi oficio (de enseñar),

y como además sale gratis soñar

y no creo en la reencarnación,

con un poco de imaginación

partiré de viaje enseguida

a vivir otras vidas,

a probarme otros nombres,

a colarme en el traje y la piel

de todos los hombres (y mujeres)

que nunca seré:”

.



Dentro de los espacios a los que nos lleva la literatura se encuentran los ideales y los reales. Escritores que parten de la realidad de la calle, la mundicia y los problemas cotidianos; nos regalan sus ideas con poemas, cuentos o novelas. Los escenarios ideales nos permiten soñar e imaginar alcanzarlos. Dentro de mis favoritos se encuentra la literatura que nos retrata la sociedad y el espacio tal cual es; con tintes metafóricos y quimeras pero partiendo de los horrores de la vida. Joaquín Sabina camina el trayecto de la cotidianeidad y sus personajes los encontramos en la familia, los amigos o presentes en nuestra personalidad.

.
“La tradición demanda pero la nobleza obliga” Tomo la frase para rendir homenaje al noble Joaquín Sabina; no es nobleza de linaje, ni de tierno; es nobleza de grandeza, insignia e inteligencia. El noble Joaquín nos ha enseñado (porque además comparte mi profesión de enseñar) a buscar la sensibilidad en lo cotidiano y terrenal. Las musas en los prostíbulos y las calles, en los sueños húmedos y las revistas porno, el amor en los juzgados y los cuartos de hotel dulce hotel, a los hombres en las cantinas y pernoctando en las serenatas de las vecinas.
.

En este mes de febrero la vida o el destino nos regala al antítesis de Cupido, nos regala al autor de canciones de desamor que nos provoca a llorar con lágrimas de su Magdalena. Leerlo es una delicia, escucharlo más. La sensibilidad de un apático a la vida y las costumbres, la rebeldía que cada ser humano tiene, emerge al escuchar sus canciones, la voz hiriente y las letras rojas de sus mentiras demuestran una verdad arbitraria en su forma de ser.
.

De sus canciones puedo enumerar listas siempre incompletas, me gustan todas y no me gustan algunas. La canción de Joaquín no es una canción de protesta, ni de trova, ni es rock alternativo, ni balada, ni rumba. Es una canción con letras a gritos y música sorda. Una dualidad que une el pensamiento con los sonidos. Los acompañamientos de Joaquín y su equipo son siempre acertados a cada canción. Tal como el maridaje en los vinos, el acompañamiento entre la comida perfecta y el mejor de los vinos; así canta, compone y suena Sabina.
.

Las malas compañías son las mejores; el equipo con el que se junta el original de Úbeda, son los peores compañeros con los que pudiera estar y en este círculo vicioso nacen los mejores acordes hechos canción.
.

A quien no lo conozca que lo compre; a quien no lo entienda que lo estudie; a quien no le guste que se vaya al diablo y al que lo quiera como yo que brinde con un Paternina a su salud “-glup, a tu salud Joaquín” (no precisamente mental).


Ileana Cepeda

.

lunes, 22 de diciembre de 2008

Cuentos de amor y locura soledad III

Ella más sola que nunca, paseaba de noche por la acera recordando los años de manos acompañadas, de besos compartidos. Revive la última vez que lo vio. La calle del centro, la recordará siempre. Iba rumbo a la farmacia cuando de reconoce un carro estacionado en la plaza, se acerca con miedo a ver al interior del coche de su novio, que horas antes la había dejado en la puerta de su casa después de la obligada visita diaria. Los lentes que ella había tomado antes cayeron en el asiento. Veía los muslos de una mujer en el asiento de atrás del coche, meneándose al ritmo de la música de los sonidos de su novio. Abrió la puerta, jaló a la chica, sacó a su novio y lo despidió con un puñetazo. En la brutalidad del abandonó jamás lo perdonó; más sin embargo fingió ser feliz, se casó, tuvo hijos, compró una casa, más nunca un coche, ella jamás se volvió a subir a un coche acompañada.

________________________________________
Se le veía cotidianamente afuera de la capilla, entraba sigilosamente escondiéndose entre la muchedumbre y lloraba, sentada en la misma silla, junto a un cuerpo extraño, tomando con la misma mano el ataúd, y con la otra detenía su cabeza, como si fuera a caerse un día. Corría de pronto y alcanzaba el camión en la esquina mientras se limpiaba los ojos antes de llegar a su casa. Hoy fue diferente, hoy conocía al muerto, hoy no pudo entrar, había llorado lo suficiente a otros que a él; debería dar el honor a su esposa e hijos, que le lloraran un poco.
Ileana Cepeda