lunes, 16 de febrero de 2015

La mirada, esa erección del ojo. Lacan


La expectación estaba ardiente y las redes sociales, televisión, radio, prensa hacían la labor de difundir el morbo y la excitación por todos lados. Similar a la espera de Harry Pooter, por adolescentes. Las y los lectores de Las cincuentas sombras de Grey esperaban el estreno de “la película más erótica del año”.
Dentro del bullicio del libro, lo leí. Leí el primero, y me costó trabajo terminarlo pero lo logré. Dentro del bullicio de la película, fui a verla. Vi la primera parte, y entrada la segunda hora, caí en un sueño profundo del cual me despertaban las risas y burlas de mis amigas. A diferencia del libro, al que llegué cansada al final, la película no pude terminarla, me despertó el brillo de las luces que se encendían mientras despertaba asustada, preguntando, -qué, qué pasó, en qué se acabó. Mis amigas como todas unas buleadoras profesionales, sacaron fotos y ahora me he convertido en la risa de los chats del whatsApp. Debido a este despiste, no puedo contarles toda la película, sólo puedo expresarles la opinión de lo que vi y lo que leí.
El libro tiene errores gramaticales y ortográficos imperdonables en una edición con esas dimensiones de tiraje. Tiene figuras simples, una estructura básica y sin valor literario. Cuando en clase hablamos de literatura, últimamente sale a relucir esta novela, mi profesión me impide decirles a mis alumnos “no la lean”, además los alentaría a que la leyeran con mayor entusiasmo, así que los llevo a dar un paseo por las novelas eróticas con una carga literaria fuerte y una construcción de personajes con una estructura sígnica elaborada mediante un proceso de ficción en los cuales les explico la carga literaria que estos poseen.
Lejano a estos personajes, encontré a los protagonistas de esta historia de amor. La adaptación a cine, incluye una música que lejos de provocar erotismo, a mí me durmió. La actuación de los personajes me pareció con demasiado romanticismo, personajes cándidos, cargados de simbolismos misóginos y sexistas encontrados tanto en el texto como en la película.
Tal vez esto responda mi inquietud, sobre el porqué me quedé dormida. Leí cuando era muy joven al Marques de Sade, poco después y con un gran impacto en su momento Las edades de Lulú, leí Lolita cuando estudiaba preparatoria, después analicé El cantar de los cantares, Pantaleon y las visitadoras, El amante, Cartas eróticas, que en este momento recuerdo y sonrío. En la época de la secundaria y con la prohibición encima veíamos revistas porno, que nos conseguía una compañera y escondíamos entre los libros, las veíamos y aventábamos a la basura. No recuerdo en qué momento comenzó y en qué momento terminó, pero olvidamos el asunto y volvimos a bailar coreografías de canciones famosas como cualquier adolescente.
Las mujeres como consumidoras de erotismo.
Esta película y libro, han puesto en la mira a las mujeres como consumidoras de pornografía y erotismo, algo que no es nada nuevo pero ha rebasado el ámbito de lo íntimo; además se contradice entre el acto de transmitir una idea de igualdad, con el consumir una historia en donde se presenta a una mujer que necesita a un hombre para que le enseñe a disfrutar el sexo. La historia escrita por una mujer (aquí debería existir una sensación de traición) en donde plantea la tesis: que una mujer sumisa, sólo puede descubrir el placer por la enseñanza de un hombre, a través del acoso, de instrucciones violentas, de abuso emocional, y la compra de sexo por medio de regalos caros.  Por medio de esta tesis la idea de paralelismo entre el consumo de erotismo nos deja por debajo de las expectativas e ideas de búsqueda de igualdad de género que se ha ganado hasta esta época.
Si buscamos la imagen de la mujer en esta algarabía consumista de sombras, encontraremos nuevamente a la mujer machista que se ve a sí misma en la pantalla, esperando encontrar quién la enseñe a sentir placer, que además sea guapo y millonario, que le regale artículos costosos, mientras que si cerramos los ojos encontraremos nuevamente a la mujer tradicional con el cuerpo desnudo y sin cabeza.  Aunque podemos partir también de la mujer que ve a la otra mujer, como espectador masculino, a quien acepta en condición inferior.

Sólo espero despertar dentro de unos meses más y encontrarme con que todo esto era una broma al estilo de Mike McGrady, y entonces entenderé todo de un solo golpe, por lo pronto me voy a dormir de nuevo.

domingo, 27 de abril de 2014

Cuentos de madrugada.


Se encienden las luces y comienza la función. El presentador anuncia al domador, quien sale con una enorme sonrisa, las panteras a un lado, los tigres al otro, un látigo y una camisa brillante. Recorre la pista arrancando los suspiros de las gradas y las miradas admirables de los presentes tras su entrada. 
Ella lo sigue con el orgullo de que llevan las mujeres enamoradas. Ese que signa los brazos de los enamorados con un "sólo es mío y para siempre". 
La ingenuidad y el orgullo se acomodan en cada ojo ayudando en la mirada a que el espectáculo del circo gire alrededor de la presencia del domador. 
Él termina, saca al último tigre de la pista y entonces hace la mueca del que esconde el miedo tras una sonrisa impostada. Busca los ojos de ella y con un guiño, agradece su presencia, sólo su presencia, en la función de hoy. 

Cuentos de madrugada.



Nuestro terruño determina tarde o temprano parte de nuestra existencia. Puedes fingir ser el personaje de la imagen, pero tu origen continuará en tus huesos más allá de la muerte. 
Veía la fotografía y encontró restos de alegría en los niños que se mostraban en situaciones cotidianas. 
La imagen tenía el cabello, la piel y la frescura de la sonrisa eterna de la ilusión en la mirada. 
Sentado ahí, en el sillón de terciopelo verde y con el pasado en las manos vuela en el futuro y pierde su doloroso presente.

Cuentos de madrugada



El insomnio se pasea por el borde de los sueños. Va narrando las historias que en las realidades se quedaron inconclusas. Despierta a los amorosos abandonados en las noches obscuras acompañados de la locura al lado de su cama. Se pasea sigiloso entre las cunas. De puntillas roza el llanto de los lactantes que hambrientos llaman a la madrugada. El insomnio descansa cuando ha despertado las suficientes almas para velar a la noche entera. 

Cuentos de madrugada.


Se llevó los colores de las flores. Dejó las bancas vacías recargando maceteros.  Se llevó las sonrisas y las carcajadas. Dejó los cuadros de retratos colgados e inmóviles. Se llevó el olor del café.  Dejó los chocolates que remediaban los desmayos. Se llevó el canto de los ángeles de mediodía. Dejó los relojes en la mesa. Se llevó las caricias en la espalda. Dejó los aceites con olores de vainilla. Se llevó el final de las historias. Dejó las puertas atoradas con cerrojos. 

Cuentos de madrugada.


Resurrección. 
Se duerme. Sueña. Abre los ojos. Levita. Sueña. 
La resurrección amaneció en sus párpados adoloridos, en su ojo cansado, en sus manos de venas encendidas. Resucitó en las madrugadas que cobijan su soledad, en los vasos llenos y las carcajadas vacías. Resucitó a la nada y se levantó sin camino por una senda que lo lleva de regreso en espirales que buscan nuevamente su origen. Un dios asustado alcanzando esperanzas con ojos pequeños y largos cabellos adornados. Un dios que descansa en un sillón, abrazado a sus discursos persuasivos que construyen lo que no se puede ser. Placebos de felicidad. Resucitó y anduvo levitando entre la noche, buscando diosas encantadoras con encantos de cantante adolorida por un dios distinto. 

domingo, 17 de noviembre de 2013

Curando heridas

De pronto aparece arrojado en un lienzo, cubierto de penas y lo tomas, lo acaricias, le cuidas, le alimentas y cuando decides que está bien, voltea y te arrebata la tranquilidad. 
Vuelves a cuidarlo, vuelves a cubrirlo con tu paz y vuelves a darte cuenta que nada vale nunca.

viernes, 15 de noviembre de 2013

Tu demasiada vida

 

Me mudaré de piel, cambiaré mi espacio y detendré el tiempo entre mis labios. Dejaré que el viento vuele y sembraré mis pies por unos instantes mientras vuelves y me grites -he llegado.

Andaré al tiempo y mojaré mi pelo en la lluvia de tu ausencia. De tu demasiada ausencia y tu tanta vida. Fuiste mi tiempo y espacio. Eres mi proyecto nacido en ti. Frente de mi orgullo y maestro de caminos y andares. Serás la sonrisa eterna y los ojos de luz que necesitaremos siempre para ver la realidad.

Llenaste de magia nuestra experiencia de vida. Con tus eternos años te convertiste en el mito y la presunción de vencer a la vida. Tu mirada fue cambiando con el tiempo, al igual que tu voz. Tus pasos se fueron haciendo lentos y el tiempo te dio tiempo para todo. Viste. Escuchaste. Sentiste. Probaste. Amaste. Enseñaste. Nos enseñaste a vernos a los ojos y reconocer nuestro apellido en cada mirada. Nos enseñaste a unirnos y a querernos. Nos dijiste cómo protegernos, como sanarnos.

Sembraste una semilla en cada uno de nuestros pensamientos, una semilla de amparo, lo hiciste seguramente al darnos el apellido, ese que nos enorgullece y donde heredaste tu fuerza y el trabajo que nos caracteriza.

Orgullo de todos y sensibilidad en la piel, te dejo mi abrazo eterno y mi gratitud perpetua, por esa gran vida, por nacer de ti. Te amo abuelo.

viernes, 28 de septiembre de 2012

Escribir

 


Escribir, es un diálogo incierto entre el que escribe y el que lee, el escritor propone y el lector cierra la idea con su interpretación. Los textos, al igual que las obras artísticas no admiten explicaciones, es innecesario revelar tu obra; porque si lo haces, rompes la magia. Puedes mirar. Quédate un poco sin vergüenza, y canalla mientras te sientes a ver las reacciones del espectador. Lánzala y olvídala; deja que ande, que camine, se ensucie y renazca en cada interpretación, admitiendo –yo sólo, pasaba por aquí

jueves, 30 de agosto de 2012

Doloroso tormento



Desde que inició el día comenzaron a llegarme mensajes que me aludian como la causante de un revuelo, y pensé que ese vuelo se debía al color que había elegido para acompañarme en el día. Corrida la mañana, me asomé por las noticias que el mundo había generado unos momentos antes, y entonces fue que me encontré.

“La tormenta tropical Ileana se formó en la cuenca del océano Pacífico muy lejos aún de las costas de México, donde no hay una zona de alerta ni se le ha asignado un índice de peligrosidad, informó hoy el Servicio Meteorológico Nacional. El pronóstico para las próximas horas es que la tormenta tropical gane fuerza y se aproxime hacia la península de Baja California. Ileana es el noveno sistema tropical que se forma en la cuenca del Pacífico en 2012.”

Entonces entré al juego de mi nombre, de la tormenta, y su baja peligrosidad. Me vestí de las carácterísticas que tiene y me convertí en ella por unos instantes. Pasé de ser una depresión a una tormeta tomando la fuerza del viento. Soy evolutivamente inconclusa; parte del proceso de un ciclón, de baja peligrosidad pero posiblemente ofensiva.

Ileana recorré el Pacífico con fuerza, mientras yo, pacíficamente me siento a contemplar el sol que me regala un día que me vistió de su color. Camino lentamente entre las olas de ideas que me dejan marcado el rostro y la piel. Mis pensamientos vuelan sin aire y recorren el camino sistemático del orden, se revuelven y se acomodan, se esfuman y se fortalecen en cada una de las tierras que abrazan.

Ileana es hoy tan gris y yo que soy tan oscura, se me ha antojado viajar de amarillo por las aceras y levantar la cabeza para bañarme del sol que me grita que no soy agua. Soy tierra y terrenal.

viernes, 24 de septiembre de 2010

Siempre quise que me paseara a caballo.

Por: Ileana Cepeda

Recargada una mano en la manija de la puerta y la otra alzando sigilosamente la cortina de la ventana que daba a la calle veía como arrastraban su cuerpo mientras a gritos pedían que salieran a rescatarlo. El caballo pisoteaba el suelo y revolvía su sangre, que se impregnaba en la tierra por la que a gritos y coraje lidió. Sujetaba la manilla de la puerta mientras la revolución que llevaba dentro me amenazaba el alma, atemorizaba mis sentidos y el temor me detenía como lastre. Un paso atrás mis cuatro hijos me miraban y en silencio me gritaban que rescatara a su padre, que saliera e interrumpiera la provocación.

Solté la puerta y solté la idea de hacer algo por preservar su vida. Virando por la ventana puede despedirme de sus ojos. Lo vi, con la cabeza a rastras, los pies atados a la silla del caballo, los ideales en su piel manchada en sangre... más que nunca, la tierra era de él y la hazaña sólo suya. Su sangre no rodó hasta mi puerta, pero su olor permaneció en mi vida hasta ahora. Aún guardo el sonido de su cuerpo, el olor a sangre, y el sudor de mi mano que no intentó hacer algo por rescatarlo.

lunes, 7 de junio de 2010

EL BURRO HABLANDO DE OREJAS

La bandada de profes se dio cita en la escuelita más tarde de las horas acostumbradas, entraron sin hacer fila y se sentaron libremente a escuchar la clase del profe. Taberna. Sin levantar la mano. Sin hacer ruido. Sin pedir silencio. Se enmudeció el aula. Y todos calladitos nos quedamos a escuchar.

En la antesala las orejuelas chismosas de cartoncillo, adornaban las manos de quienes no se quisieron poner las orejas de burro para la presentación. La llegada del autor dio la pauta para que el maestro de ceremonias nos diera la bienvenida a la presentación del niño que nació con orejas de burro.

Ximena Peredo inició con la presentación, haciendo un preludio de alumnos demandantes de un honesto proceso electoral en su facultad, enlazando el suceso con la crítica que descubrió en los diversos textos de Berrones. Sin reparar en nombres y apellidos, Ximena sorprendió al autor señalando quienes son los personajes de las historias narradas en el libro. Guillermo abría los ojos sorprendido, como preguntándose ¿es cierto? ¿Es mío?. La escritora enfatiza en sus ojos y gestos, cada cometario, cada opinión convirtiéndonos en público cautivo no solamente de su voz sino además de su expresión en cada palabra.

El turno de Lorena Sanmillan. Presenta orejas de Burro haciendo una merecida labor de investigación. Esclarece el nombre, lo desmenuza y nos muestra las diversas connotaciones de cada palabra que le da el título al libro. Las diversas expresiones coloquiales en las que se coloca atinadamente la palabra burro. La presentadora hacía su lectura cuando Guillermo la interrumpe y le pide que anexe a las frases “como burro en primavera”, la expresión soltó la risa de los asistentes que hasta entonces se habían quedado bien portados.

Lorena nos regala la lectura de fragmentos que comienzan a inquietar los ojos de los futuros lectores de Orejas de Burro. “Amores estudiantiles” leída con una tesitura y una suavidad que a más de un profe hizo suspirar, la presentadora nos pregunta ¿quién de ustedes no se ha enamorado de un profesor? La sonrisa de todos los presentes responde la pregunta. Las amplias sonrisas se quedaron congeladas hasta que nos dice Sanmillan. En este libro hay literatura pero no hay mucha ficción, este libro duele como lector, duele la realidad educativa. Lorena tus palabras duelen a los maestros que te escuchan.

Jesús de León. Desmenuza el tejido con que fue construido cada texto. Mostrando en la desnudez de lo imperfecto la valentía del profe que escribe y cuenta que algo no está bien en lo que ve. El tema de la educación en México es el tópico que encuentra Jesús como único lazo en los textos que conforman el libro. Señala la falta de una propuesta novedosa y reveladora. En la lectura de voz enérgica y determinante, nos deja ver que al autor le faltó meter la mano en la cicatriz, para abrir las propias heridas y mostrarnos posturas claras frente al dolor sentido como parte del sistema educativo.

Jesús nos indica en su presentación que el autor, mueve sus manos que señalan, juzgan y escriben lo que observa, pero no se involucran, quedándose en la imparcialidad y el respeto por los organigramas establecidos. De león lee las hipótesis de los propósitos del libro, como primera hipótesis menciona la crítica o la autocrítica sabiendo que Guillermo pertenece al gremio magisterial. Concluye con un paseo por nuestro honorable sistema educativo, los errores y tropiezos, las decisiones que determinan el curso de la cultura en nuestro país y han dejado un rezago histórico y difícil de recuperar. Jesús de León acierta con la boca sucia de verdad sobre la realidad educativa.

El turno de Guillermo, el turno del escriba. Nos invita a leer el libro, hace los agradecimientos a quienes colaboraron e hicieron posible la publicación y nos lee “Hummer en inglés se dice jómer” termina la lectura con la aceptación de los asistentes convertida en aplausos. Y la invitación a un brindis post presentación.

Los profes que llegaron caminando con los hombros alzados salieron con una sonrisa de culpa. Pensando cómo enseñar a pensar. Caminando hacia el brindis sin nada que celebrar. Reunidos entre amigos, se tomaron la foto poniéndose las orejas de burro y contra la pared vendieron su alma al diablo, para recuperarla. La ceremonia termina y la noche comienza con un viento que huele a agua, con gotas interminables que inundan la ciudad.

Dentro del ámbito educativo; entre profesores se aplica la burla y la desacreditación, pocos entienden la ironía y el sarcasmo. Orejas de Burro, es una crítica indirecta al sistema, a los maestros, a las decisiones. Es un lamento arrastrado en los pasillos, fuera y dentro de las aulas. Es la catarsis de un anarquista que respeta las reglas, llega a su escuela temprano, pasa lista a sus alumnos y se sienta a compartir el desayuno con compañeros que lloran en cada carcajada.

¿Quién se pone las orejas de burro?

miércoles, 21 de abril de 2010

CRIMEN SIN CASTIGO

Por: Ileana Cepeda
He conocido a Raskolnikov, un joven que habita donde vive la indiferencia. En tierras de Sabinas, amigo del conserje de la escuela en la que trabajo, lo encontré norteño encapsulado en un cuerpo de sinceridad andante que inmediatamente evidenció el engaño y las posturas que nos confunden.

Llegué a la normal de Sabinas Hidalgo, después de un delicioso viaje de ida, en donde las yucas hablaban unas con otras quizá; hasta después lo supe, de la inmortalidad y la justicia. Entré al salón y después de una hora y media salía del mismo con la clase terminada. Podemos ir en paz, la sesión ha finalizado, les dije a mis alumnos. Tenía dos horas antes del regresar a la fauna citadina y se me antojó comprar unos quesos. Así que pregunté a Juan el conserje de la escuela, dónde podría comprar quesos hechos en Sabinas. Me contestó haciéndome un croquis verbal, un tanto exagerado, pero funcional, me encaminé a la tienda en plan de turista regional.

Cuando regresé a la escuela (Juan no me había explicado el regreso) tomé una cuadra en sentido contrario y me di cuenta que Juan, y otra persona se reían en el portón de la escuela. Bajé del auto y le pregunté si la calle era en sentido contrario, la respuesta de su amigo, al que no conocía me sorprendió –pues, si ya se la echó, qué más da si era en contra- Siempre reaccionó segundos después, así que le expliqué al tipo que la próxima vez me gustaría manejar en el sentido de la calle, con eso fundamentaba mi duda.

Después de los comentarios cruzados, Raskolnikov decide presentarse. Mi cara marcó la pregunta por su nombre, a lo que el perspicaz personaje contestó, -sí, mi nombre es el del personaje de Crimen y Castigo. –¿La leíste?, inmediatamente pregunté. La conversación se tornó a los aspectos claves de la novela. Evidentemente el personaje de Sabinas y el de Dostoievsky tenían tanto en común. Me sentía realmente emocionada de estar hablando con el personaje de una novela leída. Le pregunté si acaso el pensaba, lucubraba, planeaba un asesinato. Su respuesta me impactó – todos hemos asesinado a alguien en el pensamiento, todos hemos querido matar.

Hablamos de las simulaciones, y los engaños. En Sabinas Hidalgo se había construido con una sola lectura, a un personaje de Novela. Cuando salimos del personaje construido, le pregunté por él, qué hace. Me dijo que estaba desempleado, que no había estudiado y la Facultad de Leyes no había inscrito en sus registros a Raskolnikov. Su nombre lo había condenado a la pobreza y sus padres apenas le habían dado el estudio necesario para terminar la educación básica.

Diariamente busca en silencio a la anciana de su novela, tiene visualizado al prestamista del pueblo, al dueño de la tienda, al de los quesos, a la viuda y al banquero. No existe Sonia en su novela, no ha habido cárceles, ni persecuciones. Su novela la construye en el imaginario constante de un tipo que anda libremente por los caminos de un pueblo, donde mira a los ojos a sus víctimas ficticias.

Terminó mi jornada de trabajo, subí al coche. Mi silencio lo acompañaron los sonidos de las yucas que murmuraban el castigo al criminal en potencia, hacían una convención sobre hacer justicia al pensamiento y a la inmortalidad de un ser imaginario. Los acuerdos no fueron revelados, pero espero contarle a Raskolnikov, que la persecución está cerca y el principio del final del personaje también.

viernes, 16 de abril de 2010

Cuando el crimen puede ser ejemplar

La primera vez que leí Crímenes ejemplares, de Max Aub, me impresionó el realismo con el que el autor narraba cada cuento, cada crimen y me aterró la seducción que sentía al momento de leerlos, disfrutaba la lectura, me signaba cada historia, me pertenecía. Cuando leí que el grueso de sus crímenes habían sido escritos por el autor en tierras mexicanas y bajo el arraigo del, tan nuestro, humor negro, entendí la complicidad sentida en cada una de sus letras.

Desde entonces uso el libro para leerles a mis alumnos algunos de mis crímenes favoritos. En ocasiones se asustan e impresionan un poco, pero como le pongo un poco de picardía a la lectura, terminan por pedirme -uno más, profe, y comenzamos con la clase-. Siempre existe el alumno que no le parece la lección: -¿qué le pasa a la profe, por qué nos lee estas cosas?-, pero créanme, mi única intención es que abran las fronteras de la recepción a diversas propuestas de cuentos, escuchando narraciones con una diversidad inimaginable.

El autor inicia el relato de sus crímenes con una confesión de la cual retomo el siguiente fragmento:

“Los hombres son como los hicieron y querer hacerlos responsables de lo que, de pronto, les empuja a salirse de sí es orgullo que no comparto. Los años me han abierto a la comprensión. Desembuchan escuetamente las razones nada oscuras que los llevó al crimen, sin otro que quejarse por su sentimiento. Ingenuamente dicen –a mi ver-- verdades.”

En el resto de la confesión, Aub nos explica el contexto que envuelve cada relato y las razones que tiene para escribirlos. Con el lavatorio de manos antepuesto al yugo de sus próximas letras, nos invita a leerlo en el más estricto sentido metafórico y literario.

Llevar este texto al aula había sido un acto de valentía, incluso de rebeldía, que sacudía con la excusa de “es literatura”, y la biografía de su autor respaldaba al más escéptico moralista que se atravesara en mi camino. Además de las bondades que tiene atender alumnos que son mayores de edad que, aunque no garantiza la madurez ni la comprensión de los textos, avala un nivel de moralidad arraigada y con cierto criterio.

Hace unas semanas presté mi libro a una de mis alumnas que se encuentra haciendo prácticas en segundo grado de secundaria, y resulta que, encantada con el texto, lo lee a los chicos de secundaria, los cuales a su vez escriben en su libreta su crimen ejemplar. Esto dentro de una propuesta didáctica que ella previamente estaba ejecutando con sus alumnos basada en la redacción de textos narrativos. El resultado, fueron excelentes cuentos escritos por los adolescentes plagados de creatividad en donde los crímenes y criminales bailaban juntos por los cuadernos de páginas vacías.

La falta de atención de los padres de la comunidad que atiende mi alumna quizá provoque que ni siquiera lean la libreta de sus muchachos, lo cual la exente de salir en televisión por una semana, siendo tachada de maestra incitadora de criminales; además que, inteligentemente, les pidió las hojas de libreta en donde los alumnos habían escrito sus relatos, para evitar cualquier conflicto. Según relata su diario, los alumnos siguieron escribiendo más y más relatos, ya sin su instrucción, lo cual salió de sus manos y decidió dar por terminada la sesión.

Viendo la preocupación de mi alumna, y relatándome el suceso como un verdadero conflicto moral, reflexionamos sobre lo que escuchan día a día en el noticiero los mismos alumnos que escucharon de voz de su profesora la literatura de Max Aub, con el conocimiento de que lo que escuchaban era ficción, personajes creados para dar vida a un cuento, escenarios que viven imaginariamente, protagonistas sin credenciales en la bolsa, ni recados en el vientre escritos con tinta indeleble.
La cotidianeidad del crimen noticioso, nos ha llevado a alejarnos del asombro que puede causarnos la lectura de un crimen de Aub. La ironía, el sarcasmo y el humor negro del autor son indetectables ante la criminalidad acostumbrada de nuestra sorprendente realidad.

martes, 2 de febrero de 2010

Diagnóstico


-¿Dígame qué le pasa? –Sabe doctor, desde hace varias semanas comencé a sentir algo parecido a un dolor de garganta. De hecho si se fija en mi historial médico sabrá con precisión en qué fecha, fue que consulté. Me dieron medicamentos que nunca me tomé porque yo tengo presentimientos y desde que toqué las medicinas algo me dijo que eso no me curaría. Entonces tomé algunos remedios, miel con limón, té de hojas de buganbilia y nada, entonces me di cuenta que lo que sentía no era dolor, porque me apretaba fuerte y no sentía más dolor, me asomaba por el espejo y no veía irritación ni puntos blancos en la garganta, así que decidí volver a venir a la consulta para que usted me diga qué es lo qué me pasa y cómo me podría curar.

-Aún siente la molestia- le preguntó el médico y ella asintió con la cabeza

-Podría describirme la molestia- agregó

-Pues siento algo raro, no es ardor, ni me pica, ni me duele, tampoco tengo tos, ni inflamación, me aprieto la garganta y sigue ahí, me suelto y sigue ahí, aminora un poco en las mañanas cuando tengo que cocinar el desayuno pero en cuanto termino, regresa y me atormenta toda la tarde, por la noche cuando me voy a dormir comienza la etapa crítica, y por eso es que vengo doctor, tengo varias noches sin dormir, me pongo una almohada en la garganta y siento como sale aún por encima de la almohada, es como un nudo. Eso doctor, traigo atorado un nudo en la garganta.

-¿Un nudo?, qué tan grande es.

-Muy grande, más grande que el cuello, por eso no me cabe y siento que me asfixia. Por las noches siento un miedo terrible por asfixiarme. No puedo dormir con almohadas porque me molesta el nudo, ni boca arriba, ni boca abajo, ni de ladito. Doctor es que ya no duermo. ¿Qué me puede dar?

-Es un problema complicado lo que usted manifiesta; los nudos en la garganta requieren operación y en la etapa en la que usted se encuentra creo que tenemos que intervenirla de urgencias.

La cara de seriedad del médico alertó a la paciente, quien desgarradoramente comenzó a llorar sin parar, salían y salían lágrimas de sus ojos que formaban grandes hilos delgados que el médico juntaba un tanto desconcentrado por la cantidad de llanto que desprendía aquella joven. Decidió levantarse y aproximarse a donde se encontraba la joven, la abrazó delicadamente y comenzó a disminuir el llanto, convertido ya en sollozos. -Moriré doctor, dígame la verdad- Preguntaba la chica mientras levantaba su rostro y cortaba los hilos de sus ojos -De ninguna manera- Respondió el médico, haremos unos estudios antes de programar la operación. Deberá eso sí, quedarse en el hospital, para que comiencen a analizarla de una vez –Podría doctor explicarme cómo y de qué se trata la intervención- el doctor le explicó paso a paso la operación, le dijo cuánto tardaría así como la recuperación, ella sabía que algo faltaba, que había algo que él no le había dicho

–las consecuencias doctor, ¿hay alguna consecuencia? –Sí hija- la cara del médico se endureció y trataba de apretar los labios, sin embargo salieron las palabras, creando otro caos –no podrá volver a hablar.

La noticia la enmudeció antes de que la operación lo hiciera, soltó el cuerpo y cayó lentamente sobre el sofá que la sostuvo por unos minutos mientras volvía en sí. –Jamás me ha gustado mi voz, pero jamás pensé en la posibilidad de no tenerla, jamás me imaginé sin ella. –no pensé que tuviera problema con eso, en su cartilla viene que donará la voz- el médico trataba de convencerla pero ella se resistía –pero eso sería cuando yo muera, no ahora, soy donadora cuando ya no me sirva, cuando para nada necesite mi voz, pero ahora, estoy tan acostumbrada a ella, que no me imagino sin voz. En cada respuesta, el médico buscaba el consuela que la ayudara a la resignación –hay lenguaje para nudos, podría usted aprenderlo y hablar así. Utilizando otras partes del cuerpo y nuevas posibilidades para comunicarse.

Buscaba esperanzas dónde colocar su consternación –Doctor es la única opción- el médico recurrió a una alternativa -tenemos otra posibilidad siempre y cuando encontremos las condiciones adecuadas y el nudo no sea demasiado grande. Si este es el caso. Haremos un hoyo en su garganta extraeremos el nudo que la atormenta y podremos sacar la voz por el agujero que le quedaría justo en medio de la garganta. Podríamos además con la ayuda del cirujano, construirle una boca en la garganta que podrá utilizar al cabo de unos meses sin ningún problema. Esta intervención pocas veces se ha realizado pero si en los exámenes que le hagamos sale todo bien podremos efectuarla. ¿Qué opina de esta segunda opción? - me encanta la idea doctor; así no solo no perdería la voz sino que podrían construirme los labios que siempre he querido tener, de acuerdo doctor, me pongo en sus manos y le agradezco su atención. –vaya con la enfermera ella le indicará el piso y la cama en la que usted se hospedará si los resultados están para mañana la operamos el miércoles a primera hora.

Teresa, se cambió de ropa. Se tocó la garganta y sentía el nudo ahí. Podía tocarlo, lo acarició como pidiéndole que no la molestara más. Implorándole se fuera de su cuerpo. Se alejara de su voz. Pero el nudo seguía ahí, sin la intención de irse. Se recostó en la sábana blanca que aún tenía el olor a detergente y esperó a que le devolvieran la calma. Las noches. Los sueños. La tranquilidad.
Jamás conoció la tranquilidad pero ahora estaba segura que tenía la posibilidad de acostumbrarse a ella. Buscaba entre sus pensamientos las causas que habían llegado a provocar los nudos y encontró suficientes como para llegar a sentirse entristecida. Posiblemente la necesidad guardada de soltar el llanto, las carcajadas que nunca ha podido dejar salir, los secretos que ha guardado durante años y no ha dejado que se asomen más allá de su pecho, apenas se asoman y los vuelve a meter, quizá en ese transitar algún secreto se quedó escondido y se anidó en su garganta formando el nudo que ahora la angustia.
Sacó un papel de su bolso, buscando una pluma encontró un marcador azul, que manchaba el papel bruscamente. No tenía la suavidad de la pluma que lo acaricia. Pero dejó salir un mensaje que decía: “Cómo puedes estar dentro de mí, quedarte en mí y hacerme tanto daño. Comienzas por palpitar al sonido de los latidos de mi corazón. Despierta el dinosaurio que construyes con tus fluidos áridos. Me estremeces en el golpe que provocan las contracciones y los espasmos que ocurren cuando despiertas. Tus bordes delinean una figura que con tu ausencia he tenido la oportunidad de idealizar”

Doblo el papel cuidadosamente. Caminó despacio y lo arrojó por la ventana al océano de aire, que llevará el recado arrastrándolo por el suelo hasta que llegué a sus pies. Satisfecha se tiró a la cama y comenzó el proceso de sanación.

miércoles, 23 de diciembre de 2009

DIAGNÓSTICO II


En la sala de espera se distinguía un joven. Llevaba un libro entre sus manos que manipulaba acariciándolo, movía los labios sin pronunciar palabras, caminaba de un lado a otro esperando su turno. Solo paró cuando escuchó que lo llamaron por su nombre. Apenas entró al consultorio y dijo: - Doctor, algo me pasa que no puedo dejar de hablar.
El médico sorprendido por la urgencia que se manifestaba en la premura de la consulta, le preguntó - Desde cuándo se encuentra en ese estado.
- Hace unas semanas. Comencé sin poder dejar de pensar, me preguntaba de todo y por todo. Después, decía lo que pensaba con frases cortas y comentarios. Pero llegó un momento en que la lengua se me salió de control, fue como si tomará vida propia y fuera una extensión de mis pensamientos que ahora ya no puedo parar.
- Bien; podría abrir la boca y mostrarme sus pensamientos.
- Pues escuche: Será posible la liberación del espíritu en esta enredadera de palabras que alimentan los prejuicios y engrandecen la ignominia. Será posible que nos despojemos de cada palabra aprendida, que permitamos la entrada a la decostrucción de inputs que han alimentado nuestros pensamientos que han alimentado a su vez las ideologías sociales; así como las acciones cotidianas de nuestra cultura. Cada avatar que construimos mediante el pensamiento nace en la construcción del lenguaje que materializamos en las conversaciones cotidianas y alimentamos en la retórica y la elocuencia para expresarnos.
En cada contexto nace un ente distinto que controlamos con los saberes que poseemos y utilizamos para darle sentido a nuestra estancia en este espacio. En cada intercambio comunicativo manejamos nuestros pensamientos y los de los demás provocando las reacciones que controlamos a través de nuestras acciones-intenciones, recolectando las protestas de cada interlocutor vamos transitando en el tiempo intentando en vano prolongar segundos y acelerar horas. Manejar el tiempo que también nosotros construimos.
Discerniendo, desentrañando situaciones complejas, simplificamos, entendemos, provocamos, reaccionamos, construimos, conducimos, controlamos, manejamos, manipulamos, sufrimos, lloramos, desgarramos, sentimos, alertamos, pensamos que no pensamos, pensamos dejar salir nuestros sentimientos, pensamos que nos equivocamos porque hicimos las cosas sin pensar, reflexionamos, nos perdonamos, juramos, prometemos, y volvemos a los mismos comportamientos planetarios que nos mueven y nos conducen a repetir paradigmas que nos conducen de nuevo a repetir el patrón y entrar en un bucle de sensaciones que las nominamos sentimiento.
Nos interesa pensar, pensamos que no sabemos pensar y nos damos por vencidos en el esfuerzo que requiere la materialización del pensamiento. El desarrollo de las habilidades que producen el pensamiento se detienen en un acto suicida cuando el ser humano decide dejar pasar, dejar que otro termine la tarea que él quiso comenzar. Tomar la pluma o tomar la palabra son actos de valentía que si bien no vale la pena publicar, vale la pena producir para lograr el avance del pensamiento y con este acto madurar la idea y cosechar la creencia en la fundamentación de un espíritu pensante.
Las ideas, las creencias, los fundamentos, las teorías no se forman con las ilusiones de hacer las entes; se forman en el proceso heurístico que provoca y nace de la reacción hacia nuestro mundo. Mientras no exista esa necesidad de reacción no existirá la necesidad de producción y reflexión. Háblate, escríbete, escúchate y Léete-
Para entonces había recorrido el minúsculo consultorio dando pasos como dibujando el infinito en el piso, caminaba con pasos lentos matizando, marcando, la representación que había construido. Cuando paró de hablar, levantó la cabeza y se sentó en el sillón rojo. Recargó los brazos, simulando mimetizarse con el asiento miró al médico y le preguntó –Qué me pasa-

El médico contestó -Tiene usted verborrea-

martes, 11 de agosto de 2009

Para ti

-
Mira, parecía que tenías la cabeza llena y resultó que no, tus cuentos los inventabas para atraer oyentes a tu boquita de princesa. Tus gestos de mujer hostil, casi logran intimidarme, verdaderamente tu altura y anchura pudieran intimidarme pero ahora que te veo de cerca, más bien tu fealdad es la que podría intimidarme, y es que es verdad que la belleza se lleva por dentro, ahora que descubro que por dentro no hay nada, sólo hastío, temor, regodeo nocivo y mira que casi te creo tus carcajadas de felicidad y tan bonito que te carcajeabas, de haber sabido que era para engañarme me hubiera reído más fuerte.
-
Ay, pues dicen que no tiene la culpa el ranchero si no el que lo hace compadre, habré de ir con los reclamos a tu compadre, mira que él tanto que te aprecia y cuando le cuente lo que hiciste quizá ya ni te hable, o a lo mejor ya ni comadre te hace. Ya decía yo que esas mujeres que se creen quesque reflexionas me daban mala espina, debí hacerle caso, ya decía mi viejo -esa mujer está loca, no la vez mira nomás las chinpas que se carga- pero allá voy a meterte a la casa con todo y marido y mira nomás lo que resultó. Pero allá lo pagarás, si él todo lo ve, ya dice mi madre, a él no se le esconde nada.
-
Yo lo único que te digo es que ya no me eches malas mira que cada que me topo contigo me tienen que barrer con un huevo por tres días seguidos; pos si no, no se me quita el ojo que me haces, hasta con la madrina tengo que ir a dar, la última vez hasta el huevo se me reventó en la espalda, la apestadera me duró todo el camino pos no tría ropa pa cambiarme y al siguiente día el huevo se volvió a romper pero ahora en el vaso, y ahora que ya llevaba otra blusa.
-
Pos te decía que ya le vas parando a andarme haciendo el ojo, y andarte metiendo en mi casa, ya descubrí todas las cosas esas que dejaste, que fuiste a estudiar curaciones y mejoras, puras mañas fuiste a aprender, pero si para eso ni tienes que ir tan lejos, con que fueras aquí al mercado ahí te enseñan, pero a no, allá vas a hacer a tu viejo gastar los centavos que porque allá lejos enseñan mejor, como si el poder se vendiera por quilómetros recorridos, eso es cuestión de sensibilidad, como la de mi madrina, que ella si es buena y de buena voluntad, contigo no vuelvo ni para almorzar no vaya a ser que me eches otra vez la misma hierba, bueno ahí te dejo, sólo para eso venía yo, para decirte que no te metas conmigo, ya veo muy difícil que me pegues algo con tanta protección, ya traigo mi pata de conejo bien curada y también mi ojo de venado.

lunes, 3 de agosto de 2009

La Chunga


Por: Ileana Cepeda
.

Las palabras son creadas para nominar, para signar lo que me pertenece, después se comparten, se crean comunidades que las sostienen y entonces se aceptan como nombre. En esta aceptación y creación de nuevos nombres me encontré el sábado por la noche en la apertura de un lugar que en su evento inaugural no tenía nombre. Corrían la letras y la armonía de las cuerdas de las guitarras que subían y bajaban al igual que el mobiliario en la escena principal; cuando de pronto lo hermanos Méndez presentaron el nombre definitivo “La Chunga”, se llamaría.
.

La explicación seguida del nombre nos aclaró la duda a quienes no sabíamos de su existencia. “La Chunga” es una palabra parónima a otra; que denota la constancia a un ideal de una familia que corta la maleza de un lugar, el cual les gusta mantener verde y limpio. La palabra tiene infinidad de inclusiones desde valores familiares, hasta literarios y literales; entre ellas el esfuerzo por mantener el ideal de la trova, en la concepción romántica de conservar lo antiguo, de atesorar el inicio de un movimiento que ha cambiado y no precisamente para su evolución.
.

La familia de los Méndez ha inaugurado un nuevo lugar, una comunidad de tributo a la trova, a las canciones y música con buenas letras. Dentro de un ambiente como el barrio antiguo que pudiera llevarnos a pensar en la superficialidad y lozanía de la antigüedad más nueva de la ciudad, se encuentra un espacio que ofrece calidez y pasión; formado gracias a la inquietud de escuchar la vieja trova.
.

“La Chunga” ha sido aceptada y compartida, dejó de ser una palabra particular para convertirse en parte del vocabulario de más y más troveros, amantes de la poesía, las generosas letras y los liados acordes. El vaivén de los meseros, las sonrisas en las mesas, Montelongo disparando con su Canon, los tragos desapareciendo, las voces resonando, las gargantas cantando, los ojos tartamudos de la emoción, los saludos de los viejos amigos, las pieles de gallina, estas letras escribiéndose en la crónica de un sábado por la noche y en muchos fines de semana más.

jueves, 9 de julio de 2009

Anoche tuve un sueño


.
Desperté entre la angustia y los movimientos de mi hija acompañados de la tonadita: gobernador, alcaldes y diputados/ gobernador, alcaldes y diputados. La escuchaba mientras buscaba mi dedo pulgar, que en sueños lo veía ausente de mi mano. Uno lo encontré dentro de mi boca y el otro debajo de mi almohada y lleno de hormigas. Los junté, los observé, revisé mi cartera y todo estaba ahí listo para la elección.
.
Despierta mi otra hija cantando: vamos a votar/ vamos a votar/ el cinco de julio/ y el que no lo haga… ya basta, nos esperaba un sol que ardía sobre los cerros que nos han hecho creer a los nuevoleoneses, que nos protegen. El sol, el cielo, los cerros, nuestros hijos, cada casilla aguardaba a que miles de ciudadanos saliéramos a tomar una decisión a conciencia.
.
En la medida en que la información y la toma de conciencia penetren en los diferentes ámbitos de la sociedad; “transformándola”, empiezan a desmoronarse las viejas concepciones o legitimaciones (Deconstrucción Política). La concepción del voto nulo o voto en blanco crea una nueva idea de la acción del ciudadano frente a la elección democrática de un nuevo gobernante.
.
El llamado a la transformación de el acto democrático y a la construcción de una política basada en los intereses del ciudadano y no en los intereses de quienes conforman los partidos políticos, que no representan una mayoría sino sólo representan la única opción que tenemos para ejercer nuestro voto.
.
Espero que la acción que se generó con la anulación de los votos, con la exigencia de la regulación de gastos de campañas, forje un cambio de pensamiento en el ciudadano y demande mejores opciones para ejercer nuestra democracia a conciencia.
.
Los resultados de las votaciones serán irrelevantes ante la situación de reflexión y toma de conciencia que se debe manifestar en este proceso. En el cual deberá quedar reflejado, la necesidad de una sociedad mejor informada; así como de medios de comunicación contextualizados ante la necesidad de una información organizada, clara y crítica. Dejar atrás los medios derechistas y autoritarios para incluirse dentro de una sociedad que reclama investigación estructurada en el marco de la información de datos y noticias que nos ofrecen.
.
En cuanto a los organizadores de este acto democrático, deberán realizar un análisis de la situación. Tener aproximadamente el cincuenta por ciento de los votantes es un fracaso que deberán afrontar, sobre todo por la responsabilidad de convocatoria que tenían y debían lograr un mayor porcentaje de votos.
.
El análisis prematuro de estas elecciones me lleva a concluir que lo más relevante en estas elecciones independientemente de los ganadores es el voto nulo y la falta de interés de los ciudadanos para ejercer su votación. Dos acciones que deberán tomar en cuenta el Instituto Federal Electoral en el sentido de la mediana afluencia de votantes frente a las urnas y los partidos políticos en la toma de decisiones para la elección de sus candidatos; así como tomar en cuenta la exigencia ciudadana de los candidatos independientes.
.
Las urnas cierran el conteo de los votos, los funcionarios salen cansados, los nuevoleoneses terminamos el día ante la expectativa de un nuevo gobernador que festeja prematuramente un triunfo que pende de un minucioso conteo de votos.
.
Volveremos a soñar que los cerros nos protegen no sólo de huracanes sino de la desesperanza y el desaliento, soñaré que devuelven la perspectiva del cambio y de pensamiento promovido por nuestra acción.
.
Ileana Cepeda